ORANDO CON LOS SALMOS
Gerona, Octubre de 1982
Murcia, Abril de 1986
DISTINCIÓN DEL CAMINO DE LOS JUSTOS Y LOS ENGREÍDOS (S. I)
Feliz la persona que no sigue el consejo
de los que obran el mal,
ni se detiene en el camino
con los que solo viven egoístamente;
ni asiste a reuniones que traman
la aniquilación del más débil.
Sino, que , sigue los pasos del Señor
meditando sus Palabras
poníendolas en práctica.
Ella es, la esperanza de este mundo,
porque vive para crear
unidad, armonía e igualdad
valorando la riqueza innata de cada persona
creada a imagen y semejanza de su Creador
No apoya nunca a los que viven
con afán de enriquecerse temporalmente,
porque sabe que, este proceder no le ayuda en nada
ni le beneficia, pero,
Sí perjudica el desarrrollo
armonioso de toda la creación.
Feliz la persona que tienen conciencia
de que Dios
continúa haciendo historia,
favoreciendo a los que caminan sus pasos
por senderos de justicia y respeto.